Las sonrisas de las chicas se deben a que en Nueva York no se han sentido demasiado cómodas, así que les apetece cambiar de paisaje.
La inexpresividad de papá no se debe a nada en particular: es que nació con cara de estatua de la Isla de Pascua....
Pues esto es lo que vamos a cenar en la última noche en Nueva York. El resumen de la experiencia es: mucho de todo y poco de nada. Para nuestro gusto una ciudad excesiva en todos los sentidos.
Pues resulta que la isla es una posición militar abandonada que están convirtiendo en parque para solaz de los manhattanenses...
Estamos en el muelle de la calle 34, al lado del edificio de Naciones Unidas, esperando para coger el ferry hasta Governors Island.
A la hija y a mí nos divierte mucho ir con mamá en barco, porque lo pasa fatal. Hoy navegamos por río y, afortunadamente para ella, el barco se moverá menos.
Esta criaturita es lo que están construyendo en la Zona Cero, donde tuvo lugar el ataque a las Torres Gemelas.